domingo, 15 de noviembre de 2009

Pensar en nada


Ya no quería que todo rimara, pretendía disonancias, quería dispersión del espacio en el halo de su imaginación, las puertas de los pasadizos se interceptaban desde dentro sin dejar que la luz se dispersara. Se le iba con la exigua luminiscencia, ese cacho de luz que saltaba a través de sus ojos a medio cerrar, como se iba el atardecer de sus ojos. .
Se le iba la palabra, los pensamientos y quedaban entre brumas. Dijo que no se entendían que no eran tiempos como los de antes.
¿Como los de antes? El olor a verano… la arena le quemaba los pies. La mayor parte del tiempo los vocablos se quedan en mi mente rebotando en algunas paredes se disparan y llueven en cataratas de olvido.
Así es nuestro porvenir, se queda se viene los manejas a tu antojo, pero alguien los corre, se caen de alguna almohada y vuelven a rumiar otra vez en alguna parte alguien los tiene, y todavía no los recuperamos. Alguien los convierte en deseo y los tira a una fuente.


3 comentarios:

La oveja mecánica dijo...

Me gusta, me gusta ese cause donde caen todos los deseos.

Hermoso final.

Capitan de su calle dijo...

lo convierte en deseo y los tira en una fuente...

que buenas imagens que logras. me encanta.

Besos rocios. Y salud. porque cada vez escribis mejor :)

Anónimo dijo...

la arena quemando los pies..sueños como ovejas que pastorean en tu almohada.. y las convierten en deseos..=] me encanta changa