domingo, 27 de septiembre de 2009

Mí do y mi re

Ahora soy vos,
mi voz dentro de una lata
mi lágrima en unos labios,
con otra en mi cabeza.
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Con tu voz en mis sueños
voy a la vuelta y de nuevo yo
De ida un paracaídas
de una noche, tu noche.
oscuro otra vez
gritos enjaulados en latas.
.
Todo agua y vos en mi voz,
voz de mi y de re
torrentes salen con tu voz
agua salada de Mi y de Do.
.
.
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jueves, 13 de agosto de 2009

La Mendiga , lll parte

La noche había ganado, ya no había colectivos que la llevaran de regreso a casa. El banco de la plaza era la única cama segura, pero tenía que ocuparla antes que otros transeúntes llegaran al lugar. Hoy no le había sobrado ninguna flor, hoy tenía más frío que ayer, hoy extrañaba sus hijos sin saber si habían podido regresar a casa.
No podía saber la hora más que por la posición del sol, escabulléndose entre los edificios.La noche iba a ser larga, pero soñó con fiestas, banquetes, vestidos de colores, y un tobogán. Se soñó durmiendo con él , soñó que no era un sueño, soñó que estaba despierta, soñó como la besaba el viento, se metieron en sus rulos los recuerdos de un nombre otra vez .
El crepúsculo matutino había llegado pronto, su quimera se había desvanecido con la noche y despertó llorando, por que esta vez soñó que no era un sueño, prefería soñar con nauseas de mares que con el calor de su nombre.
En los rallos de las estrellas alguien viene a buscar su flor, mientras la luna suspira con aliento de estrellas fugaces y un vagabundo duerme sobre su pensamiento.


miércoles, 29 de julio de 2009

De camino, esquive veredas


Infierno en mis delirios,
cielo en el olor de los tilos
infierno en los pétalos de sal
cielo en las arenas vírgenes
infierno en mi desasosiego matutino
cielo en el perfume de flor y el terciopelo
infierno en el perfume del emperador
¿Crees que puedes hacer buenos sueños?
broches rotos, éxodos de caporal
cielo en mis flores marinas.
Deserción en el aparador
infierno en tu canción.
Sobresaltos estomacales,
travesías diagonales,
susurros cómplices a media tarde.
Cielo o infierno en tu vereda,
desprecie pasos con los puños apretados
y los parpados cerrados.

viernes, 24 de julio de 2009

Ascenso


Luz verde en el 6. Baja, baja, baja, ruido de puertas que se abren y se cierran.
Al último piso por favor, se miran al revés y detrás, se sienten lejos en metro por metro.
Hombre de ceniza ¿de donde sos? de otra tierra, concordancias infernales, silencios sublimes, como te describo si no te veo.
Se ven y disipan con resplandores, se sienten respirar, cantan sus verdades con exhalaciones,
se apasionan de la nada, se miran más allá, mientras viajan en cada rincón del espacio.
Último piso se despiden con los ojos, se fotografían las mentes.
Imagen moldeada en medio de las pupilas incomodas de tanta luminiscencia, se andan con el aliento y se cuentan historias en secretos. Guardó su silencio que lo describe todo, mejor que mis palabras.

jueves, 16 de julio de 2009

Tres


Voces del mas allá, corolario de cuerpos,
las brasas reanudan llamas con un viento frágil.
Patria en el ardor, en el estupor de dos cuerpos
en el seno de las brasas.
Arderán con las hojas secas


El silencio perfecto para estremecer almas
se desfigura la arcilla carnal
se consumen bajo la aurora roja
se encienden con un beso
recorren sus cuello con un soplo
sentirás el Otro, indefinido, intocable

en la planta de los pies.



viernes, 10 de julio de 2009

Baldear el corazón, doble vida.
No sé, nunca se el idioma de las dagas.
Como apagar esa llama que no es de fuego
yo no sé, desespero, ardo.
con cuatro meses y que se cuanto.
y la otra.
Ahora llorá como en un cuento, empapada.
de lluvia , de nieve, de frio.

lunes, 6 de julio de 2009

Un vaso de fuego

Tímidamente bebía la sangre de seres que se calientan a fuego lento, la sombra en ese precario momento estaba afiebrada en penas, el calor de la fogata avivaba las heridas de donde sangraba el fuego.
Noche de vehemencias y de cristales, lunas sedientas de pasión de viajes, extrañezas de un cuerpo que reposa tibio en espumas de algodón. Las llamas comienzan a ceder hacia la dermis y la epidermis. Al tiempo que se incineraba se dejo existir en un perverso pétalo de sal, los labios le ardían, la espina dorsal de un vagabundo traspasaba sus pensamientos, mientras la otra parte se alejaba del lugar.
Se alejo de la marcha del sol, el vacio parecía secuestrar , las curvas de su pelo ya no serían la cadena que la atan a una realidad, habían ardido con la fuerza de seres extraños de la oscuridad . De tanto arder el fuego vomito mariposas ; un par de alas para salir de algún cosmos se delegaban en la infinidad de la noche para ser luz. Furiosas las lagrimas de la sombra que se estaba extinguiendo con el alba.Voló atado a una cintura, volar con ovejas callejeras, vuelan sin sentido y en el aire te atrapa una burbuja de jabón.